1 may. 2018

Columna de género Belen Spinetta: las políticas de ajuste y el impacto en el trabajo de las mujeres.





En el programa del 27 de abril de En Calle Viva, 5ta temporada, en la columna de género Belén Spinetta analiza el impacto de las políticas de ajuste en el trabajo de las mujeres.

 Con respecto al trabajo si lo tenemos que mirar con perspectiva de género en relación a las mujeres hay que hablar de dos temas por un lado como es la brecha salarial en nuestro país y por otro lado lo que tiene que ver con el trabajo mal llamado invisible porque no es invisible, no es remunerado que es el trabajo doméstico.

La brecha salarial por género en la Argentina es del 27%, según los datos del Indec, con respecto a este tema un ejercio muy interesante que hizo el sitio de economía feminista, decía que el año pasado los varones cerraron su año laboral el 31 de diciembre, pero que para que las mujeres podamos equiparar nuestro salario con el de ellos teníamos que trabajar hasta el 9 de abril de 2018, es decir tres meses y nueve días más de lo que trabajaron los varones hasta diciembre del 2017 para equiparar nuestros salarios, trabajamos tres meses extras.

Hay un número muy grande de trabajo no registrado y al mismo tiempo otro tema  que impacta es la tasa de actividad que para los varones es del 72,4% de lo que fue el primer trimestre del año 2017 y hoy nuestra participación en la tasa de actividad es de un 48,1% y dentro del tema del trabajo hoy están los mal llamados Ni Ni, los jóvenes que no estudian ni trabajan, de ese global de los que no estudian ni trabajan el 67% son mujeres jóvenes, muchas de ellas son madres, que si realizan un trabajo que es el cuidado de los hijos y la realización de las tareas del hogar.

Efectivamente las mujeres seguimos garantizando el trabajo doméstico que representa un trabajo esencial para el funcionamiento de la sociedad y el 76% de los trabajos domesticas no remunerados en la Argentina lo realizamos las mujeres, inclusive las mujeres que trabajan todo el día son las que terminan realizando las tareas domésticas. Hay dos aspectos el trabajo doméstico terciarizado es decir aquellas casas que contratan a una mujer para realizar el trabajo doméstico y por otro lado el trabajo doméstico no remunerado, es decir en las casas donde el trabajo doméstico se realiza igual porque tiene que seguir funcionando la sociedad que en su mayoría lo realizan esas mujeres que cumplen una doble jornada laboral afuera de la casa y en la casa cumpliendo con las tareas domésticas que la limpieza, comida, llevar a los chicos a la escuela, etc.

Cuando se habla de la feminización de la pobreza tiene que ver con el total de los sectores pobres en la Argentina la mayoría son mujeres, hay un dato que un 10% de la población con menor ingreso del país la mayoría son mujeres, que siete de cada diez personas que están en condiciones de marginalidad económica y social son mujeres, es decir un 70 % son mujeres.

Si queremos pensar el 1° de mayo en el marco de las reivindicaciones de las mujeres, siempre aparece la equiparación de igual salario por igual trabajo que pareciera que es algo que no debiera existir pero que todavía en el siglo XXI y con todas las conquistas que hemos logrado, seguimos cobrando el 27% menos que los varones, el trabajo doméstico no remunerado que es esencial para el funcionamiento de cualquier sociedad y más de las sociedades capitalista la mayoría que lo realizan son mujeres y en eso aporta al PBI de una sociedad y el otro tema es como el avance de la pobreza afecta a las mujeres.

La esperanza está que el movimiento de mujeres viene avanzando cada vez más, que en el último paro internacional de mujeres que fue en el marco del 8 de marzo, se logró al menos acá en  Capital Federal que fue muy grande la movilización, esa gran columna de mujeres trabajadoras representada por las mal llamadas trabajadoras de la economía popular, es decir las trabajadoras precarizadas que hoy están representadas en Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa y la CTEP, con las centrales sindicales la CTAA y la CTA de los trabajadores, todo eso marchó junto en una sola columna donde una de las consigna era las mujeres nos paramos contra el ajuste y ponemos de relieve un pliego de reivindicaciones que queremos terminar con la brecha salarial, que el trabajo doméstico sea reconocido y no recaiga sobre las mujeres, que queremos que se reconozca que la pobreza principalmente está afectando a las mujeres y que tenemos que combatirla en su conjunto, porque de todo lo que recortó el gobierno las mujeres nos llevamos la peor parte.

Que este 1° de mayo se ponga de relieve el impacto diferencial que hoy tiene las políticas de ajuste que cargamos sobre nuestras espaldas una gran parte del funcionamiento de la sociedad, a la vez estamos a la avanzada de todas las luchas y estamos reclamando en los lugares cuando hablamos de la pobreza, las que bancan las ollas, los comedores populares en los barrios principalmente son mujeres.

Todas las mujeres somos trabajadoras las que realizan solo las tareas domésticas dentro hogar y es un gran grito unificado como dijimos el 8 de marzo, este 1° de mayo se vuelven a ratificar todas las demandas de las mujeres, unidas a las demandas del conjunto de los trabajadores en un momento donde se ha profundizado el ajuste, donde crecieron los despidos y urge la organización y unidad de todos los sectores para enfrentar esta situación y que las mujeres vamos a seguir estando a la cabeza de las luchas y en eso es importante que se reconozca la conducción de las mujeres en todas esas luchas.