31 ago. 2016

Entrevista a la doctora en Historia, Silvia Nassif, sobre la presentación del libro “Tucumán en llamas. El cierre de ingenios y la lucha obrera contra la dictadura (1966-1973)”





El lunes 29 de agosto entrevistamos a Silvia Nassif, doctora en historia, sobre su nuevo libro “Tucumán en llamas, sobre el cierre de los ingenios y la lucha contra la dictadura de Onganía (1966-1973)”, que aborda los protagonistas ignorados (o deliberadamente ocultados) del Tucumán de los años ’60 y ’70: los obreros azucareros.
La historiadora Nassif nos comentó que el libro “Se trata de una investigación en la provincia de Tucumán durante el periodo del  año 1966 y 1973 en la autodenominada “Revolución Argentina” que era una dictadura encabezada en su primer momento por Juan Carlos Onganía y después por Levingston y finalmente por Agustín Lannusse.”
“Lo que sucedió en Tucumán fue una verdadera catástrofe social, estamos hablando de que la principal actividad económica en nuestra provincia que tiene que ver con la agro industria azucarera, venia de una crisis del año 65 en el que ya había un desplazamiento de la mano de obra,  producto de la maquinización en el campo y también en la fábrica, la tecnificación. Cuando asume Onganía una de las primeras medidas que tomo fue la intervención de ingenios azucareros tucumanos, esto con el antecedente de promesas que garantizaban que no se iba a perder un puesto de trabajo, que iba a haber una diversificación agraria, y la seguridad de una restructuración industrial. Finalmente en un proceso de dos años cerraron 11 de los 27 ingenios.
“Nosotros ponemos el acento en la investigación, que no solo se cerraron los 11 ingenios sino que eso implico la destrucción masiva de puestos de trabajo, si tenemos en cuenta solo la agro industria azucarera estamos hablando de aproximadamente 50.000 puestos de trabajo. A la vez ocurrió un éxodo forzoso de la población al ser la actividad más importante el azúcar y generar actividades eslabonadas, generó una sangría demográfica en la que más de 200.000 personas tuvieron que emigrar, lo cual representa más de ¼ de la población.”
“Cuál fue la clase que enfrentó estos cierres y como lo enfrentó, ese es un debate, cuando se habla de Tucumán siempre se pone el acento en lo que ocurrió en la década del 70, sería la instalación de un grupo guerrillero, que en Tucumán principalmente fue el ERP y después lo que sucedió con el Operativo Independencia que fue el comienzo de una práctica de genocidio que se expandió en el país con la dictadura del 76. En esos rurales no se ponía sobre la mesa, fue que la clase obrera azucarera y los sectores populares resistieron esta política de racionalización económica con distintas suertes.”
“Otra discusión es que cuando se hablaba de los Tucumanazos, se quitaba el componente obrero y se hablaba solo del estudiantil, que por supuesto tuvo una participación fundamental, pero no se puede entender los Tucumanazos sino se explícita la participación, la lucha y la resistencia de la clase obrera que venía desde año 55, desde siempre porque tampoco con el peronismo se solucionaron los problemas estructurales y en el año 66 viene a resistir esta política que solo generó miseria en la provincia de Tucumán, con niveles de desempleo y mercado laborar que hasta el día de hoy no se ha reconstituido .”
“En cada uno de los 11 pueblos donde se cerró el ingenio, hubo diferentes actividades, una conmemoración donde el pasado no es pasado y pisado, sino vemos en el presente todas esas necesidades y injusticias que hasta el día de hoy no se resuelven.”
“En la investigación realizamos entrevistas que nos permitió conocer lo que sucedió hace 50 años y como es la vida hoy de esas familias que no tienen trabajo, que tienen familiares desaparecidos o que fueron víctimas del terrorismo de estado. Hemos tenido el ejemplo de un obrero de 25 años de trabajo en el Ingenio San Pablo, que nunca recibió aportes jubilatorios, su vida el trabajo, comenzaba a las 11 de la noche para pelar la caña de azúcar y volvía a la noche a su casa, lo único que hacia don Benigno era trabajar y el ingenio nunca le hizo aportes jubilatorios.”
“En este libro hemos procurado aportar en poner sobre la luz el camino que traza la clase obrera cuando enfrenta a las distintas políticas, en ese sentido la política que proponía FOTIA y la clase obrera fue justamente la que vino a cerrar la dictadura del 76, ellos planteaban que ante la crisis el gobierno debía nacionalizar y estatizar la industria azucarera, que tenía que haber control obrero en la producción y discutía a quien iban las ganancias, con el tema de la maquinización también había debates muy importantes, porque el trabajo más duro es el del obrero del surco, el del campo, era una clase obrera muy politizada. En un Congreso de delegados seccionales donde participaron más de 600 obreros, discutían no solo las reivindicaciones económicas, sino la política nacional, ellos dijeron que el problema no era que venía la maquina, sino quien usufructuaba con esa máquina y entonces que los beneficios tenían que ir con los sectores trabajadores.”
“Ese fue el camino que vino a cerrar la dictadura  con el prologo en Tucumán con el Operativo Independencia, la dictadura necesito mucha sangre, necesito eliminar y descabezar esa clase obrera combativa desde las distintas vertientes para hacer pasar ese nuevo régimen económico, de desnacionalización de la industria, de endeudamiento y todo lo que ya sabemos que ocurrió con la dictadura del 76, fue necesario el descabezamiento de la clase obrera.”