15 jul. 2015

Entrevista a Margarita Peñailillo

Entre el 10 y el 11 de julio se realizó en La Plata un exitoso 9° Encuentro Nacional de Pueblos y Naciones Originarias, con la participación de delegaciones de todo el país. Conversamos con Margarita Peñailillo, de la agrupación Pueblos Originarios en Lucha.

La convocatoria de las comunidades mocovíes, ava guaraní y qom de la zona de Berisso, Ensenada y La Plata reunió durante dos días a representantes de pueblos y naciones originarias que hicieron escuchar sus reclamos, y pusieron sobre la mesa la realidad de miles de hermanos que, en el campo y en las ciudades, sufren la represión, las discriminaciones y múltiples vejaciones que conforman lo que han denominado un “genocidio silencioso”. 

El viernes al mediodía dio inicio el Encuentro, con una emotiva ceremonia en la que los distintos pueblos, de manera común, invocaron a los dioses por el buen desarrollo de las jornadas. En sus lenguas e idiomas, en la apertura formal, representantes de cada comunidad fueron dando cuenta de retazos de la larga lucha de este verdadero subsuelo sublevado desde antes de la patria –parafraseando a Scalabrini Ortiz- tras más de 500 años de la conquista y colonización de América. Fue emocionante ver a las distintas generaciones expresar su convicción y orgullo de pertenencia, desde una abuela mocoví de 88 años, oriunda de Venado Tuerto en Santa Fe, hasta un joven mapuche de Neuquén. El Encuentro se desarrolló en el camping de la Asociación de Trabajadores de la Sanidad, cuyo secretario general adjunto expresó su alegría por poder albergar a los hermanos. Tras la bienvenida de los representantes de las comunidades anfitrionas, con una amplia convocatoria a “caminar unidos”, tomaron la palabra representantes de las delegaciones. Estaban presentes ranculches de La Pampa (con su Consejo de Loncos que es también convocante), Mendoza, Bahía Blanca y San Luis; collas y aymaras de Jujuy; mapuches de Río Negro y Neuquén; una gran delegación de qom y wichi del Chaco; mocovíes de Santa Fe, collas y aymaras residentes en Capital Federal y en el distrito de La Matanza del Gran Buenos Aires; mocovíes de San Javier y Venado Tuerto en Santa Fe; qom residentes en Rosario, diaguitas de Tucumán…. En sus idiomas y en castellano se fueron expresando las realidades de los originarios. Hubo un sentido homenaje a compañeros fallecidos en estos años, algunos por enfermedades como Estela Silo de Jujuy, otros, como el recordado Mártires López en un dudoso accidente por el que se sigue reclamando justicia, y los originarios caídos en las luchas de estos años, como Javier Chocobar y Roberto López. Hubo grandes coincidencias en la descripción de la realidad de las comunidades rurales y urbanas, que mantienen la pelea por tierra y territorio, que terratenientes y comerciantes, amparados por los gobiernos locales y el nacional, pretender seguir usurpando. Se destacaron las pésimas condiciones de vida a los que “nos condena la política de este gobierno que no nos reconoce y hace campaña con nosotros”, como dijo uno de los oradores. Fue constante la expresión de alegría por el encuentro de comunidades tan diversas, y a la vez con tanto en común, porque como expresó otro de los oradores “Nosotros somos la Argentina”. Se manifestó el orgullo de pertenencia, y la necesidad de unidad de todos los pueblos originarios y con el conjunto del pueblo argentino, “porque buscamos la unidad y la fortaleza de cada uno”, y “quieren mantenernos divididos para seguir robándonos”, dijeron varios. El presidente del Consejo de loncos rankulches, Pedro Coria, expresó que “sería bueno mandarle una foto de este Encuentro a la presidenta, que dice que los que hicieron este país son los que vinieron del otro lado del charco. Los pueblos y naciones originarias seguimos vivos y luchando”.