18 may. 2015

"De deporte y dictadura" por Pablo Cafferata

Nuestro columnista de deportes, Pablo Cafferata, escribe esta nota sobre la relación del golpe de estado en Chile en 1973 y la campaña futbolística del Colo Colo. Curiosos datos que muestran, una vez más, la íntima relación entre el deporte y la política.



DE DEPORTE Y DICTADURA
“MIENTRAS EL COLO COLO GANE…”

Si uno dice que el 11 de Septiembre de 1973 fue el último día de Salvador Allende como presidente de la república hermana de Chile; y que fue la fecha que marca el comienzo de una larga noche que se prolongó por dos décadas, donde la violencia y la desaparición sistemática de personas fue moneda corriente, no está diciendo ninguna novedad. 

Tampoco es novedad que el Estadio Nacional de Santiago de Chile se haya convertido desgraciadamente en uno de los centros clandestinos de detención más tristemente célebres de América Latina. 

Lo que sí es novedad para algunos y no se puede dejar de lado en esta historia triste vivida por el pueblo chileno, es aquel equipo de fútbol de Colo Colo de 1973 que realizando una gran campaña en la copa Libertadores de ese año (llegó a jugar la final contra Independiente de Argentina perdiendo 2 a 1 en el tercer partido) se dice que de alguna manera evitó que el golpe de estado de septiembre se realizara en realidad mucho antes. 

Esta tesis fue sostenida por mucho tiempo por un veterano periodista chileno, Luis Urrutia O’Nell, incluso a él se le atribuye la frase, “mientras el Colo Colo gane, el chicho está seguro” .

Así es como este periodista cuenta en un libro editado hace tres años que la gran faena realizada, mantuvo en vilo a la gran mayoría de los chilenos que siguieron casi eufóricos la campaña del equipo. Esto habría convencido a los asesores estadounidenses de Pinochet para posponer el golpe, ya que ningún paro de transporte ni ningún boicot pudieron impedir que los simpatizantes llenaran el Estadio Nacional para alentar al “albo” como se lo conoce en Chile, sin imaginarse que cinco meses después ese mismo estadio se cobraría la muerte de más de doce mil presos políticos. 

Urrutia O’Nell contaba: “Los asesores estadounidenses que percibieron toda esta efervescencia popular como un escollo para una intervención militar, desde un punto de vista estratégico, pensaron que era mejor esperar un mejor momento”.

Aquel 6 de Junio de 1973 en que se jugó la última final marcó el fin de la campaña de aquel gran equipo, sin saberse que, potencialmente, marcaba el fin del gobierno socialista de Allende. 

Aquel gran equipo del Colo Colo también sería protagonista de otra triste historia ya que se transformó en la base de la Selección Chilena que tuvo que definir contra la Unión Soviética un lugar para el mundial que se jugaría en Alemania Federal al año siguiente. 

En el primer partido jugado en Moscú empataron sin goles. La revancha debió jugarse en Santiago pero los soviéticos se negaron a viajar en protesta por el golpe de estado. 

Esto generó un acto grotesco por parte de las autoridades deportistas chilenas, quienes decidieron el 21 de Noviembre que el equipo seleccionado saliera a la cancha a jugar sin rival. El “partido” comenzó, un jugador marcó un patético gol sin rivales ante la presencia de 18 mil aficionados. Todo se hizo para mostrarle al mundo “el espíritu humano” del nuevo gobierno. 

Datos:

- 12 mil personas fueron detenidas en el estadio nacional, la mayoría murieron. 

- A las mujeres las tenían en la pileta del estadio, mientras que a los hombres los tenían en las gradas.

- La película Estadio Nacional, recoge testimonios de los pocos sobrevivientes a esa odisea. 

Pablo Cafferata
Columnista deportivo de En Calle Viva